lunes, 18 de octubre de 2010
La mañana siguiente para la cápsula Fénix, ¿qué es un diseño?
2 comentarios Publicado por Juan Carlos Barroux en 09:08Para la cápsula Fénix como artefacto tecnológico la mañana siguiente presentó una gran interrogante, ¿quién la diseñó?
"La cápsula fue diseñada por ASMAR y los planos fueron desarrollados con la gente de CODELCO", dijo el director de ASMAR, el contraalmirante don Andrés Fonzo M., según consta en el artículo del diario Las Últimas Noticias del 15 de octubre del presente.
Pero, por el otro lado, la gente de la NASA indicó en el artículo To Design Miners' Escape Pod, NASA Thought Small lo siguiente:
Cragg returned to his office at NASA's Langley Research Center in Virginia and assembled about 20 NASA engineers to come up with a design. Using the same practices used in designing spacecraft, the group took three days to compile a list of 75 elements.Más aún, en un artículo del portal de la NASA sobre el esfuerzo de diseño se indica lo siguiente:
"I put together a team of engineers from almost every center around the agency," said Cragg. "Over the course of three days we hammered out a 12 to 13 page list of requirements for the capsule and sent that to the Chilean Minister of Health."Entonces, ¿de qué estamos hablando?
Cragg said the team offered about 75 suggested design features. One was that the capsule be built so a single miner could get himself easily in and secured. Another was that the cage be equipped with an oxygen tank. Another was that the capsule design include technology to cut down on friction it might encounter as it was being hauled up and down.
En mi experiencia personal, cuando estamos ante una situación de este estilo, es que nos enfrentamos a dos cosmovisiones distintas, centradas en diferentes interpretaciones de la palabra diseño. En Chile, tradicionalmente, se entiende el diseño como la actividad de generar los planos y esquemáticos del artefacto a construir y al diseñador como el personaje que realiza la actividad de generar los mentados planos y esquemáticos. Dentro de esta visión del mundo el ingeniero es aquél que genera el diseño óptimo dado un conjunto específico de requerimientos.
Pero, en los países desarrollados existe una disciplina llamada Ingeniería o Arquitectura de Sistemas cuyo dominio principal es el de ayudar a la definición de los requerimientos, especialmente cuando estamos frente a situaciones nuevas o desafíos nunca antes enfrentados, como justamente fue el caso del rescate de los 33 mineros. En el prefacio del libro The Art of Systems Architecting, Third Edition (Systems Engineering)
Entonces tenemos que "architecting is characterized by dealing with ill-structured situations, situations where neither goals nor means are known with much certainty", como ciertamente fue el caso de los 33 mineros atrapados. Ahora, esta no es una dicotomía entre la arquitectura de sistemas y la ingeniería clásica, sino representa una espacio continuo de pares problemas/soluciones. La siguiente tabla del mismo libro
Ahora queda más clara cual fue la contribución de la NASA en general y del ingeniero Clinton Cragg en particular, especialmente cuando escuchamos el siguiente video a partir del instante 10:10;
Al recordar la frase de que "Using the same practices used in designing spacecraft, the group took three days to compile a list of 75 elements", apreciamos que la NASA usó la metodología de la arquitectura de sistemas y tuvo como resultado los 75 elementos de diseño, siendo estos últimos el entregable del proceso. El International Council on Systems Engineering (INCOSE) define a un sistema como;
A system is a combination of interacting elements organized to achieve one or more stated purposes.Esta definición está mejor descrita en el diagrama siguiente, en UML, del libro Architecture and Principles of Systems Engineering
En resumen, la NASA realizó el trabajo de ingeniería de sistemas y ASMAR el de ingeniería de detalle, construcción, pruebas y refinamiento del sistema llamado cápsula Fénix, el cual cumplió brillantemente con su propósito primario de rescatar a los mineros. Así se escribe la historia y se diseñan artefactos innovadores.
Etiquetas: ASMAR, ingeniería de sistemas, mañana siguiente, NASA
martes, 12 de octubre de 2010
La cápsula "Fénix" como artefacto tecnológico.
7 comentarios Publicado por Juan Carlos Barroux en 23:59Sin embargo para todos los chilenos este martes de hoy, 12 de octubre del 2010, será recordado por otra larga y azarosa travesía de unos 33 mineros de la Mina San José quienes por 69 días surcaron las tinieblas de la tierra antes de iniciar su renacimiento de las tibias profundidades de la Pachamama, nuestra morena Madre Tierra, a una nueva vida bajo el sol, Inti. Este día de tantas emociones será recordado por mucho tiempo con gran felicidad. Sin lugar a dudas, este es un gran día para los mineros, sus familias y Chile.
Tres carabelas en 1492, tres cápsulas Fénix en 2010, son las naves de las travesías. En su momento, las carabelas representaron un importante avance en la arquitectura y tecnología naval, sobre el cual los portugueses y los españoles construyeron sendos imperios. La cápsula Fénix también representa un avance importante en la tecnología y es por lo tanto uno de los logros de la ingeniería chilena, el cual también debe ser celebrado en este día, por lo que dediqué buena parte del día a seguir las noticias, a pesar del show farandulesco en los medios con tintes de reality.
Desde un punto de vista técnico el desafío fue inmenso. Nunca antes se había intentado el rescate de un grupo de mineros desde tan profundo, aproximadamente unos 700 metros, en roca tan dura ni éstos habían estado tanto tiempo, unos 69 días, atrapados bajo tierra. Definitivamente todo un récord mundial.
La estrella de la jornada fue claramente la cápsula Fénix, llamada así por el pájaro de fuego que renace de sus cenizas de la mitología greco-romana. Son tres las cápsulas, la Fénix 1 que fue usada como prototipo y para las pruebas, y las mejoradas Fénix 2 y 3, las cuales sirvieron para ingresar a los socorristas a la mina en una primera instancia y para devolver a la superficie del desierto tanto a los mineros como a los mismo socorristas.
Como tecnólogo impenitente las características de este artefacto me interesan, pero lo más interesante de todo es el proceso mismo de diseño del artefacto tecnológico y la generación del valor de esta innovación. Investigué un poco el tema, y según lo que pude encontrar en fuentes públicas, la historia de la génesis de este artefacto tecnológico sería la que describo en este Blog. Cualquier comentario y/o corrección será obviamente más que bien recibido.
Los requerimientos de diseño para la cápsula Fénix habrían sido especificados por el equipo técnico liderado por el ingeniero André Sougarret L. El gobierno chileno pidió ayuda urbi et orbi, recibiendo gran cantidad de apoyo en general pero muy en particular un equipo de la NASA, quienes están interesados en cómo mantener a un grupo de personas en espacios reducidos por varios meses, dentro de sus aspiraciones para una misión al planeta Marte. Dicho equipo de la NASA estaba compuesto por un psicólogo, dos médicos y un ingeniero. El curriculum vitae del ingeniero Clinton Cragg, es bastante impresionante pues es ingeniero de sistemas e ingeniero nuclear de la United States Navy, llegando a comandar el submarino nuclear USS Ohio. Después de su retiro, se integró al Engineering and Safety Center (NESC) de la NASA.
No es de extrañarse entonces que Clinton Cragg se entendiera con el equipo la Armada de Chile, Grupo de Tarea Naval 33 (GTN33), liderado por el Capitán de Navío Renato Navarro G., quien fuera también comandante del flamante submarino SS-22 Carrera. Usando los requerimientos de diseño del equipo técnico de André Sougarret L., Clinton Cragg volvió a su oficina en Langley Research Center, juntó un equipo de unos veinte ingenieros, y en tres días diseñaron la primera versión de la cápsula Fénix. En forma clásica para los ingenieros de la NASA nombraron la cápsula como el Escape Vehicle. Como bien dijo Clinton Cragg; "NASA is in the business of building unique, one-of-a-kind vehicles, so I thought we could help".
La Armada de Chile, mediante sus astilleros llamados ASMAR, tomó el diseño, construyó una maqueta en acero, realizó algunas mejoras menores al diseño, y construyó el primer prototipo que denominó la Rescue Capsule, siguiendo la sempiterna costumbre de los ingenieros de todo el orbe de poner nombres absolutamente aburridos. En algún momento, alguien con un poco más de imaginación y sentido mediático, probablemente el Ministro de Minería Laurence Golborne R., le cambió el nombre a Fénix 1. La cápsula Fénix 1 fue entonces enviada a la Mina San José en donde fue probada en un segmento de encamisado preparado especialmente. Tras las pruebas se realizaron algunos cambios menores más al diseño, en particular a la puerta, y ASMAR construyó dos cápsulas más, la Fénix 2 y 3, las cuales son más ligeras. La cápsula Fénix 2 fue bajada varias veces vacía hasta unos 610 metros para asegurar el correcto funcionamiento de todo el sistema.
Una cápsula Fénix 1 pesa 460 kilogramos mientras que las 2 y 3 pesan casi 400 kilogramos. Todas tienen un ancho aproximado de 53 centímetros de diámetro, un sistema de ruedas exteriores amortiguadas, 395 centímetros de largo, con una estructura capaz de sostener más de 200 kilogramos de carga. Además tienen una malla metálica para asegurar la ventilación, una WebCam amarrada a la malla y enfocada hacia el pasajero, una máscara de oxígeno, con cuatro botellas de oxígeno, un micrófono y parlantes para mantener la comunicación y un arnés especial para sujetar al minero en caso de que sea necesario realizar un escape de emergencia.
Ningún artefacto tecnológico nace del vacío pues todos tienen una historia de desarrollos más o menos incrementales y la cápsula Fénix no es la excepción. El ancestro más claro que encontré es la patente 4,254,994, intitulada Method of an Apparatus for Gaining Access to an Underground Chamber, del inventor don Donald J. McBride, a su vez inspirada en una antigua patente para el rescate de submarinistas en un submarino hundido. En julio 2002, nueve mineros estuvieron atrapados por 78 horas a 73 metros de profundidad, en la mina Quecreek de Somerset County, Pennsylvania, siendo rescatados mediante el uso de una cápsula amarilla de un diseño similar, aunque bastante más primitivo, al del Fénix.
La cápsula Fénix es un avance incremental sin duda alguna, ante la necesidad de modificar el diseño anterior frente a requerimientos un orden de magnitud más difíciles. La ingeniería chilena demostró su gran fortaleza en el área del gestión de procesos siguiendo un protocolo de pruebas meticuloso. Chile se mostró como lo que es; un país ordenado en donde los procedimientos funcionan. Todo un éxito ante los ojos del mundo. Bien para los mineros y bien para Chile.
Sin embargo, para mi fallamos.
Me tildarán de aguafiestas, quizás con cierta razón, pero es cuando todo va perfecto que se siembran las semillas de la derrota. Argumentaré mi percepción. ¿Quién es el dueño del diseño? ¿Quién tiene la PI (i.e. Propiedad Intelectual) de la cápsula Fénix? ¿Quién inició el proceso para tener la patente de invención? Busqué en la base de datos de patentes, y simplemente nadie todavía ha iniciado ese proceso. Sin leer los acuerdos y contratos entre el Gobierno de Chile, vía Codelco, ASMAR o quien sea, y la NASA no es posible saber si quedó especificado en algún acápite. Sospecho que el objetivo siendo el de rescatar a los mineros con vida, cualquier objetivo subsidiario de desarrollar el cluster minero quedó, una vez más, en el último de los cajones.
Por el otro lado, ¿qué universidad chilena participó del proceso de diseño? Hasta donde yo sé, ninguna. Ninguna. Me cuesta mucho trabajo el creer que los departamentos de ingeniería mecánica de la Universidad de Chile, de la UTFSM, de la PUC, la Universidad de Concepción, sólo para nombrar algunas, no sean capaces de tomar los requerimientos y basándose en las soluciones similares, como las descritas en la patente 4,254,994, no puedan diseñar, construir, probar, validar, patentar y generar valor mediante una solución similar a las cápsulas Fénix, para cuyo diseño tuvimos que llamar nada menos que a la NASA.
¿Por qué? ¿Qué pasó? ¿Acaso nuestros políticos y dirigentes no confían en los diseños nacionales? Si ese es el caso, entonces el fantasma del Transantiago aún ronda y estamos condenados al subdesarrollo perenne. ¿Acaso somos excelentes ingenieros de procesos productivos, pero a la hora de diseñar algo nuevo, no sabemos por dónde empezar? Es posible, y será por eso entonces que se necesitó de un ingeniero de sistemas extranjero para enfrentar un problema nuevo y no estructurado claramente. Hablo de sistemas en general, de esos sistemas de la Teoría General de Sistemas (TGS) y no sólo de los compuestos por bitios.
En Chile la especialidad de ingeniería de sistemas no se dicta en las universidades locales, cuando justamente esa es la especialidad requerida para enfrentar problemas nuevos y, sobretodo, no estructurados, o sea, incompletamente especificados. "Aprovechemos este accidente para dar un salto adelante" dijo el Presidente Sebastían Piñera hoy. Aprovechemos entonces.
Post Data (15/Oct/2010):
- Cuando escribí este artículo sólo habían sido rescatados 8 mineros. Ahora todos los 33 mineros y los 6 socorristas han vuelto a la superficie sin incidentes. Se cumplió la misión primaria de rescatar a todos con vida. ¡Felicitaciones!
- En el recuento histórico de antecedentes no mencioné a la Bomba de Dalbusch, Dahlbuschbombe, inventada por el ingeniero alemán Eberhard Au en 1955, y usada con éxito en al menos dos accidentes mineros en Alemania.
- La cápsula Fénix funcionó de manera casi perfecta, siendo sólo usada la Fénix 2, dejando así a la Fénix 3 y 1 de reserva. El único incidente fue un problema con la puerta al quedar esta mal cerrada en el primer viaje de pruebas vacía, debido a una mala operación.
- Algunos detalles más del diseño de la cápsula Fénix han salido a la luz, específicamente sobre las dos cámaras instaladas en el artefacto, una para monitorear el pasajero y otra sobre el techo para observar la salida. Además, el arnés usado por los mineros rescatados, era del tipo biomédico para así poder monitorear los signos vitales durante el rescate.
- Por último, aprovecho de dejar algunas fotos más del rescate.
Etiquetas: 33, André Sougarret, Clinton Cragg, cápsula, Fénix, GTN33, Laurence Golborne, Mina San José, mineros, Renato Navarro G., rescate
domingo, 10 de octubre de 2010
Primero, hoy es un día domingo, lo cual asegura cierto tiempo para la reflexión y meditación. Segundo, hoy es el 10.10.10, o sea, el día de los números digitales por antonomasia. Tercero, y quizás la más importante de todas las razones, el número 101010 en binario es el número 42 en decimal, siendo el 42, como bien saben todos los geeks de esta galaxia, The Answer to the Ultimate Question of Life, the Universe, and Everything, es decir, la respuesta a la pregunta, ¿cuál es el sentido de la vida?
Considerando que he dedicado mi vida al oficio de las Tecnologías de la Información (i.e. TI), me pareció una pregunta pertinente, siendo hoy 10 de octubre de 2010 la respuesta. Claro está que 10 en binario, 02 en octal, es el carácter usado para representar al LF, Line Feed, en todas las versiones del Five Unit Code, usualmente el International Telegraph Alphabet No 1 (ITA1), más conocido como el Código Baudot, de amplio y extendido uso en todos los teletipos electromecánicos desde fines de los 1800s. El Código Baudot fue patentado en 1874 por el ingeniero autodidacta francés don Émile Baudot creando así la primera codificación de caracteres en números de amplio uso mundial, siendo el ancestro de la codificación ASCII y EBCDIC, mediante los ubicuos y eternos teletipos, conectados con el famoso Twenty Milliampere Loop de los tiempos del telégrafo.
En realidad no es que sea tan viejo como para haber usado un telégrafo con el Código Baudot, pero si tengo el perfecto recuerdo de haber usado terminales tontos ASCII conectados a unos increíbles 300 baudios, nombrados así obviamente en honor a don Émile Baudot. Un terminal ADM-3A, de la compañía Lear Siegler, era lo máximo en aquellos años. Después fueron llamados terminales tontos porque no tenían una CPU y todo el procesamiento de la pantalla lo realizaba el computador central. Además se comunicaban, con suerte, a unos fantásticos 300 baudios de velocidad. En aquellos tiempos se podían ver los caracteres a medida que se tipeaban y era menester tomarse un tiempo para no atorar el buffer serial del pobre terminal. Aunque hoy pueda parecer imposible, con dichos terminales tontos escribíamos miles de líneas de código, FORTRAN o C por lo general, y creábamos grandes sistemas.
El gran salto siguiente fueron los terminales inteligentes, con lo cual los anteriores pasaron a denominarse tontos, representados por los eternos DEC VT-100 e IBM 3278, los cuales incorporaban un microprocesador para el manejo local de las funciones del terminal, liberando así la cara CPU central. Amaba a esos terminales, por su velocidad, multitud de funciones y, sobretodo, por la capacidad de las 3278 mod. 2 de resistir mis golpes cada vez que un programa no me funcionaba.
El salto siguiente fue tremendo, cuando pasamos a las estaciones de trabajo, worksations, Unix, en particular las Sun-3/60, con procesador Motorola 6820. Básicamente, en mi escritorio tenía un computador multiproceso y multiusuario para mi solo. El sueño de todo geek de la época. De allí pasé a la SPARCstation 1, y así sucesivamente generación tras generación de estaciones de trabajo. Llegó la Internet, la Web, Java, XML, SOA y el resto de la sopa de letras, mientras yo seguía tras una estación de trabajo cada generación más poderosa y versátil que la anterior.
Hoy voy a hacer clases con un tablet PC, con pantalla táctil. Me comunico con un teléfono celular con procesador multicore con más MIPS y RAM que el primer mainframe que jamás usé y un sistema operativo llamado Android, que cada vez que lo miro más me recuerda Unix, pues hasta he llegado a la ventana de Shell. Desde cualquier lugar me comunico inalámbricamente con la Internet y busco en Google, googleo, lo que necesito saber en ese instante. Con cada búsqueda en Google toco alrededor de 400 servidores quien sabe donde en el mundo, haciendo que miles de pequeños motores muevan cabezales de discos en cientos de computadoras, buscando en toneladas de óxido de fierro rotativo la respuesta a mi consulta, la cual se me manda movilizando incontables electrones y fotones en varios continentes. Y todo eso lo hago sin siquiera pensar, ni estar consciente del poder de la tecnología que hemos ido construyendo en todos estos años. Cada vez que miro una página Web me estoy paseando por cientos de computadoras y asistiendo a una respuesta orquestada de docenas de servidores en distintos continentes sólo para llenar cada uno de los distintos Widgets de este Blog, por ejemplo.
Sin embargo, en días como este me acuerdo de mi humilde primer terminal tonto ASCII a 300 baudios y trato de no perder la capacidad de asombro y de celebrar lo que se ha construido.
jueves, 18 de diciembre de 2008
Esta Navidad, ¿qué le regalo a mi tecnópata preferido?
0 comentarios Publicado por Juan Carlos Barroux en 08:52En nuestras avanzadas y occidentales sociedades modernas, la navidad es la temporada de los regalos. Hacemos largas listas de familiares, amistades y hasta conocidos, las cuales son ponderadas con el presupuesto destinado a esta actividad. La bendita hoja de cálculo trabaja arduamente en ayudarnos a resolver este problema, a no olvidar a nadie, a no comprar de más y a incluir los que nos regalaron el año pasado. Tanto el presupuesto financiero como, y sobretodo, el presupuesto del tiempo necesario para encontrar el regalo perfecto para cada cual. Todo un desafío.
El desafío es aún mayor cuando el personaje objeto del regalo es uno de esos extraños personajes llamados, cariñosamente, nerds, geeks, como prefieren autodenominarse, o tecnópatas, como debiesen de ser designados con algo de propiedad lingüística. Este tipo de personajes son eminentemente extraños. Bizarre. Vous avez dit bizarre? Strange. Alien. Viven entre nosotros. Normalmente, pasan desapercibidos. Es su afán en la vida. Pasar desapercibidos. Sin que nadie note que son distintos. Sin que nadie se dé cuenta que soy distinto. Soy uno de ellos. Soy un geek.
A nosotros nos gusta jugar nuestros crípticos juegos. Arcanos juegos de tuercas, bitios, algoritmos, transistores e interfaces. El placer más grande es ir a comprar el último gadget tecnológico y pasarse el fin de semana entero configurándolo. Un geek en la médula se reconoce cuando pone una cara de cierta tristeza cuando todo funciona a la primera. Claro, debe existir una lucha entre la mente del geek y el último gadget de moda a instalar, configurar y lograr que se comunique con toda la fauna existente. Sin esa lucha, ¿dónde está la entretención? ¿La noche en blanco luchando, solo, en contra de la insolente rebeldía de este nuevo juguete. Ahora, si la configuración lograda es única, nunca antes realizada, mejor aún. Lo que más puntos da es lograr algo que sea levemente obsceno, transgresor o directamente perverso. Algo así como escribir una applet J2ME que corra en el servidor Linux de la casa y que me permita controlar desde mi iPhone el nuevo microondas. El éxito de esta prometéica hazaña es un placer solitario. Somos solitarios. Extraños. Distintos. Geeks.
Quizás la mejor manera de ilustrar esa sutil diferencia que hace nuestro encanto es un chiste. Un buen chiste siempre ayuda. El humor es una grieta que por un instante abre nuestra máscara. Aquí va un chiste de geeks.
Dos geeks se encuentran en un parque. Son amigos de larga data. Uno de ellos lleva un sapo sobre su hombro izquierdo. El otro geek lo mira con cierta curiosidad, y le pregunta -- ¿Por qué llevas un sapo en tu hombro izquierdo? El interpelado, le cuenta que -- Mira, estaba instalando una torre WiMAX en un potrero en donde había una laguna, y resulta que este sapo sale de la laguna y empieza a contarme que es una preciosa princesa rubia y que si lo beso se transformará de nuevo en una preciosa princesa rubia y que hará todo lo que yo quiera por el resto de mi vida. El otro geek mira al sapo con mucho cuidado hasta que el sapo le dice con una rabia cansada -- Sí, y este tipo no ha querido besarme. El otro geek se sonríe y responde -- Pero es que tiene razón, rubias preciosas que se creen princesas existen por montones, pero un sapo que habla, ¡eso sí que es cool!
Ese era un verdadero geek, fiel miembro del Geekdom, viviendo en su Geekotopia personal. Son una cultura subterránea. Una cultura en el subsuelo de nuestra cultura idiotizada, mediatizada, farandulizada y futbolizada. Ningún geek jamás verá algo de fútbol o de farándula, a menos que sea para instalar un mejor aplausómetro, un mejor medidor de velocidad de la pelota o algún artefacto similar. La cultura geek existe. Existimos. Bajo vuestros zapatos. Existen. Existimos. Todos conocemos uno. A veces más de uno. Pero existen, existimos, y por ende, somos un mercado. Un mercado interesante pues los geeks suelen tener buen pasar gracias a sus habilidades tecnológicas y su baja tendencia a reproducirse. Por eso viven llenos de gadgets.
Y ese es un problema. Pues... ¿qué se le regala a un verdadero geek para navidad? ¿O para su cumpleaños? Buscar un gadget en la típica tienda de departamentos es tremendamente arriesgado. Más arriesgado que comprarle un vestido a una mujer. Lo más probable es que al geek objeto de nuestra atención no le guste el gadget por algún arcano e innentedible motivo religioso o, que sí le guste, y por ende, que ya lo tenga. ¿Regalarle un libro técnico? Más difícil aún pues vaya uno a saber cual será de su interés esta semana, y si ya lo tiene, o no.
Una solución clásica a este desafío fueron los vouchers para que el geek en persona elija el libro que quiera en alguna librería especializada. Pero no es lo mismo que encontrar el regalo ideal y comprarlo uno en persona. Sapos que hablan y que se creen bellas princesas rubias no venden en el comercio. Lamentable. Pero, venden otras cosas. Por ejemplo, sí puedo comprar un cactus personal, envasado y portátil, ideal para usarlo colgando de mi celular, por ejemplo. ¿Quizás eso es demasiada interacción con algo vivo y una planta robot es la solución más razonable? Ud. puede encontrar todas esas cosas en ThinkGeek. Una visita al maravillo sitio de ThinkGeek es muy reveladora. No dejen de visitarlo. No, muy a pesar mío no soy dueño del sitio y tampoco me pagan. En cuanto me paguen algo, se los haré saber.
Todos los gadgets que yo quiero para navidad están allí. Partamos por la polera con parlante y hasta 20 soundtracks distintos. Ideal para pasearse de por la vida como uno es esos actores en el cine, con sus propios efectos de sonido. Tampoco me puede faltar la sempiterna toalla negra que dice 42, siendo 42 la respuesta a todas las preguntas del universo, como todo geek sabe. ¿Qué decir de la hebilla de cinturón con LEDs y mi mensaje personal del día? Obviamente, una bola de plasma USB conectada al laptop es obligatoria, para todas esas noches en blanco trabajando. Para esas noches de romanticismo, un corazón de LEDs rojos armado por uno mismo es lo mejor que se haya inventado. Y puesto que andamos románticos, ¿qué tal unas velas de cera clásicas? Pero con LEDs del color que selecciones y que igual se apagan y encienden con sólo soplar. Podría seguir así por siempre hablando de las tijeras con guía láser, del emoticon para vehículos, de lo máximo en virtualización, the Bluetooth Laser Virtual Keyboard, del sarten con termómetro digital (obvio) en el mango, pero al final tendría que hablar de las estrellitas para el árbol de navidad hechas con circuitos integrados reciclados. Por último, para los irreductibles programadores en ASSEMBLER, ¿qué mejor que un reloj pulsera que da la hora en hexadecimal? Mi mejor amigo usa uno para ejercitar su aritmética binaria todos los días.
Quizás, y mucho más allá de los meros artefactos, está la toma de conciencia de que existe un mercado para estos artefactos. Se fabrican, se venden y se llega a agotar el inventario. Y esto es sólo posible porque la globalización, mediante la Internet, permite agregar mercados que antes no eran lo suficientemente grandes como para volver rentables este tipo de productos. ¡Geeks del mundo unidos! La Internet, y sobretodo la Web, permiten la agregación virtual de todas estas subculturas fractalizadas de por el planeta. Y eso crea mercados. Y oportunidades.

domingo, 16 de noviembre de 2008
Un océano, dos naciones y cuatro guerreros.
4 comentarios Publicado por Juan Carlos Barroux en 22:40
Japón y Chile están en los extremos opuestos del océano Pacífico que comparten y a su vez los separa. Ambas son naciones islas, con locas geografías, en los dos puntos más activos de la cintura de fuego de ese Pacífico que cada tanto los baña, no tranquilamente, sino con los imponderables tsunami (津波), como aquella ola grande en el puerto del 22 de mayo de 1960 que habría de nacer en Valdivia y morir matando 138 personas en las costas de Japón.
Otro regalo vendría en 1966 cuando la Armada de Chile le regala a su contraparte japonesa un busto del Comandante Arturo Prat Chacón, el cual pasa a formar parte de la colección de la escuela naval japonesa. Decoroso es que aquel gaijin (外人) conocedor de los difíciles senderos del bushidō (武士道) tenga un busto en Japón. Busto ubicado cerca de otro busto, el del Almirante de Flota Tōgō Heihachirō (東郷 平八郎), el vencedor de la Batalla de Tsushima (対馬海戦).
La batalla de Tsushima tiene su propio capítulo en la historia naval mundial y es la batalla naval principal de la Guerra Ruso-Japonesa (1904-1905). La batalla ocurrió cerca del grupo de islas de Tsushima en los estrechos ubicados entre Corea y Japón los días 27 y 28 de mayo de 1905. Se enfrentaron la Flota del Báltico de la Armada Imperial rusa al mando del Almirante ruso Zinovy Petrovich Rozhestvensky (Зиновий Петрович Рожественский) con 11 acorazados y 8 cruceros con la Flota Combinada de la Armada Imperial japonesa bajo el afortunado mando del Almirante Tōgō Heihachirō y contando con 4 acorazados y 27 cruceros. El encuentro de las dos flotas imperiales fue homérico y tras dos días de combates el resultado fue una aplastante victoria para los japoneses quienes sólo perdieron tres torpederos a cambio de hundir o capturar toda la Flota del Báltico de la Armada Imperial rusa, con la excepción de un yate y dos destructores.
Chile participó indirectamente en la batalla pues había vendido el Crucero Protegido «Esmeralda» (3°) a Japón, en donde había sido repotenciado y renombrado «Izumi» (和泉). Dicho crucero había sido diseñado por el ingeniero George Rendel, construido por el astillero Armstrong de Inglaterra y entregado a Chile en 1884 representando una importante innovación de diseño al ser considerado como el primer crucero protegido del mundo, diseño que sería copiado extensamente en las décadas venideras.
Tsushima en particular y la Guerra Ruso-Japonesa en general representan no sólo el choque entre dos imperios en expansión sino el primer encuentro moderno entre una nación europea, y blanca por antonomasia, con una nación no occidental, y no blanca, en el cual esta última gana. Y no sólo gana sino que lo hace, aplastantemente, en lo que representa la suma del poder económico y tecnológico de las potencias occidentales, en una batalla naval en alta mar. Los japoneses le ganaron a los occidentales en su propio juego.
¿Cómo lo hicieron?
En 1905 Japón llevaba sólo 51 años de haber salido de la edad media. ¿Cómo en 51 años se transforma un país con una estructura social, económica y política medieval en una potencia económica y militar plenamente insertada dentro de la revolución industrial?
¿Cómo diantres lo hicieron?
Los primeros occidentales en llegar a Japón fueron mercaderes portugueses, españoles, holandeses e ingleses a principios del siglo XVI. Muy importante fue la influencia de los misioneros jesuitas españoles, los cuales fundaron varias misiones como suele ser su costumbre. También trajeron consigo al arcabuz, gran innovación tecnológica, la cual fue hábilmente usada por Tokugawa Ieyasu (徳川 家康, Tokugawa Ieyasu), quien fundaría el shogunato Tokugawa (江戸幕府,), en la Batalla de Sekigahara en 1600 en donde consolidó su poder tras una aplastante victoria. El shogunato Tokugawa gobernaría el Japón por 268 años hasta la Restauración Meiji (明治維新,) en 1868.
Las políticas del shogunato Tokugawa tomarían paulatinamente un tinte proteccionista y aislacionista con varios decretos como el de la expulsión de todas las misiones cristianas en 1610, el de expulsión de todos los cristianos en 1614, el de prohibición de los libros cristianos en 1628, el que revocaba las licencias de las naves japonesas para salir del país en 1635, el que prohibió la entrada de naves portuguesas al país en 1639 y, finalmente, el que expulsaba a todos los extranjeros de Japón en 1641. Ese último decreto es considerado el inicio del llamado sakoku (鎖国), período durante el cual ningún extranjero podía pisar suelo japonés y ningún japonés podía viajar al extranjero, bajo pena de muerte. Sólo en unas islas frente a la ciudad de Nagasaki (長崎市) estaba permitido comerciar bajo estricta vigilancia a algunos comerciantes chinos y holandeses, cerrando el país totalmente a las influencias y tecnología extranjera y efectivamente encadenando el Japón a la edad media.
Tan interesante mercado no podía dejar de atraer a un pujante imperio como era USA en aquellos años y, finalmente, en 1853 el Comodoro Matthew Calbraith Perry mediante la poderosa voz de los cañones logra negociar un tratado comercial y pone fin al ostracismo del Japón. El Tratado de Kanagawa (神奈川条約) fue firmado en el puerto de Shimoda el 31 de marzo de 1854, abriendo el mercado japonés a los productos norteamericanos y dando término a los 213 años de absoluto aislacionismo del período sakoku. Unos míseros 51 años después, el Almirante de Flota Tōgō Heihachirō ganaría la Batalla de Tsushima en la primera gran batalla naval de la época moderna.
¿Cómo diantres lo hicieron?
El mismo Tōgō nació en la ciudad de Kagoshima un 27 de enero de 1848 en un Japón plenamente feudal de una familia tradicional samurái (侍) del clan Shimazu. Tōgō se enrola, junto a dos de sus hermanos, a los quince años en la recién creada fuerza naval de la provincia de Satsuma en donde sirve hasta la Guerra Boshin (戊辰戦争) (1868-1869) entre el shogunato Tokugawa y las fuerzas que pretendían la devolución del poder político a la corte imperial. En dicha guerra Tōgō participó de varias batallas navales como oficial subalterno. Dicha guerra civil fue una consecuencia directa de la apertura forzada del Japón al mundo lograda por el Comodoro Perry a cañonazo limpio pues el shogunato, con su arcaica estructura medieval, no podía competir en un mundo abierto e incipientemente globalizado. El resultado de la Guerra Boshin fue la Restauración Meiji (明治維新) quedando el Emperador Meiji (明治天皇) con el poder político, por lo menos en apariencia.
La Restauración Meiji fue única en la historia de la humanidad pues fue la misma clase dominante, los samurái, quienes lucharon para cambiar el status quo, renunciar a sus derechos feudales e iniciar los grandes cambios que en 51 años producirían la potencia regional dominante. Como ejemplo de la profundidad de los cambios diremos que hasta la Restauración Meiji sólo los samurái tenían derecho a tener un apellido, contentándose el pueblo con usar su profesión como apellido.
Además de abolir el feudalismo, de imponer una constitución moderna e industrializar al país el principal cambio fue la creación de un sistema educacional unificado con la creación de un Ministerio de Educación en 1871 que ejercía un control centralizado copiado de Francia. El sistema de educación religioso y feudal fue nacionalizado y transformado en escuelas primarias y secundarias respectivamente. En cada prefectura se creó una escuela normal para la educación de los maestros y se fundó la Universidad Imperial de Tokio. Además se enviaron muchísimos alumnos a estudiar fuera de Japón.
El mismo Tōgō fue enviado en 1871 a estudiar ciencia naval a Inglaterra junto con otros estudiantes japoneses, logrando graduarse el segundo de su promoción en el Thames Nautical Training College. En 1875 daría la vuelta al mundo como simple marinero en el buque-escuela británico «Hampshire». Posteriormente estudió en la Royal Naval Academy en Portsmouth, en la Royal Naval College en Greewich y matemáticas en Cambridge. Volvería al Japón sólo el 22 de mayo de 1878 como Teniente en uno de los buques construidos para el Japón en el Reino Unido.
Extraño el destino de un guerrero feudal que habría de convertirse en Almirante de Flota y ganar en Tsushima la primera gran batalla naval del siglo XX. Sería como imaginarse a Pedro de Valdivia o a Lautaro (Leftraru) comandando un Panzergruppe de por la pampa. La avidez con la cual Tōgō en particular y los japoneses en general asimilaron la tecnología y la cultura de su siglo no tiene paragón. Y lo hicieron sin perder un ápice de su identidad, pues nunca dejaron de ser japoneses ni de saber quienes eran. No puedo dejar de asombrarme ante el culture shock de este guerrero samurái que nació señor feudal en la edad media y murió almirante en el siglo XX.
Y no fue el único, pues fueron muchos los hijos de samurái que habrían de transitar por extraños senderos que el bushidō nunca antes había mostrado. Mi preferido es un personaje trágico digno de una novela y de quien contaré parte de su singular vida y muerte.
Nogi Maresuke (乃木希典,) nació en la ciudad de Edo (江戸,) un 11 de noviembre de 1849 en un Japón plenamente feudal de una familia tradicional samurái del clan Chōfu. Su nombre de niñez fue Mujin, que significa literalmente "nadie", para protegerlo así del mal de ojo y que usaría hasta que cumplió 18 años, cuando fue renombrado Nogi Bunzō. En 1869 por órdenes de su señor se incorpora al Fushimi Goshin Heisha para ser entrenado en el arte militar occidental, en su versión francesa. Después de completar su entrenamiento es nombrado Mayor en 1871 en el naciente Ejército Imperial Japonés y aprovecha para cambiar su nombre a Nogi Maresuke usando un kanji del nombre de su padre. 1875 encontrará a Nogi como Teniente Coronel en el 14avo Regimiento de Infantería con el cual participará de las luchas en contra de la Rebelión Satsuma (西南戦争,) (1877), específicamente en la defensa del Castillo Kumamoto (熊本城) en donde, a pesar de ganar la batalla, habrá de perder la bandera de su regimiento al enemigo. Ante tamaño deshonor intenta realizar el ritual del seppuku (切腹) pero recibe la orden de su superior de no proceder. Nogi llevaría en el fondo de su alma el peso del deshonor de haber perdido esa bandera por el resto de su vida.
Sin embargo, Nogi recibe como premio el comando del 1er Regimiento de Infantería y ese mismo año se casa con Shizuko, la cuarta hija de un samurái de Satsuma, que le da su primer hijo, Katsunori. En 1878 es nombrado Coronel y el año siguiente su segundo y último hijo, Yasunori, nace. En 1887 es enviado con varios oficiales más a estudiar estrategia y tácticas europeas, específicamente en Alemania.
La Primera Guerra Sino-Japonesa (1894-1895) encontraría a Nogi como Teniente General al mando de la 1era Brigada de Infantería, con la cual procedería a tomar en menos de 24 horas la ciudad de Lüshunkou (旅順攻囲戦), también conocida como Port Arthur, en Manchuria. Posteriormente comandó la invasión y ocupación de Formosa, hoy conocida como Taiwan, al mando de la 2da Brigada de Infantería, en donde habría de quedarse hasta 1899 cuando fue puesto al mando de la recién creada 11ava Brigada de Infantería en Japón.
Cuando en 1904 estalló la Guerra Ruso-Japonesa (1904-1905) Nogi se vio ascendido a General, puesto al mando del 3er Ejército japonés y asignado la tarea de conquistar, por segunda vez en su vida, la ciudad de Port Arthur, en Manchuria. Poco antes de que Nogi desembarcara con su 3er Ejército, el 2do Ejército japonés se vio envuelto en la dura Batalla de Nanshan (南山の戦い) el 25 de mayo de 1904, mientras progresaba hacia Port Arthur, y durante dicha batalla muere en combate el primer hijo de Nogi, Katsunori.
El 3er Ejército japonés avanza lentamente por la península de Liaodong (遼東) encontrando una fuerte e inesperada resistencia, y el asalto a Port Arthur se convirtió rápidamente en el Sitio de Port Arthur (旅順攻囲戦), el cual duraría formalmente desde el 1 de agosto de 1904 hasta el 2 de enero de 1905. Más de 150 días necesitaría esta vez Nogi para tomar la misma ciudad que había tomado diez años antes en un solo día.
De haber estado realmente observando esta lejana batalla los observadores militares europeos habrían visto una repetición premonitoria de la carnicería de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), con trincheras, granadas de mano, ametralladoras, alambradas, obuses de sitio, minas de zapadores y el dantesco espectáculo de oleada tras oleada de asaltantes muertos sin siquiera poder tomar unos pocos metros de tierra al enemigo. La toma de los llamados Cerro de 174 metros y Cerro de 203 metros fue carísima, en todas las monedas con las que Nogi podía pagar.
Nogi venció finalmente en el Sitio de Port Arthur pero al costo de más de 150 días de lucha, de 58.000 soldados muertos, incontables heridos y la muerte en combate de su segundo y último hijo, Yasunori.
Tras la caída de la ciudad, el 3er Ejército de Nogi avanzaría al norte justo a tiempo para participar de la última batalla de esta pequeña guerra olvidada, la Batalla de Mukden (奉天会戦), cuyo resultado unido al de la Batalla de Tsushima llevaría a la completa victoria japonesa en esta guerra.
Extraño sendero del bushidō había seguido este samurái devenido en soldado tomando dos veces la misma ciudad, con dos nombres distintos, en dos guerras distintas en contra de dos imperios decadentes distintos y al costo de sus dos únicos hijos. Se había convertido en el primer general de un imperio creciente y no blanco en derrotar en el mal llamado campo de honor a un ejército enemigo y blanco.
A su regreso al Japón, el mismo Emperador Meiji le concedió el honor de una audiencia. Una audiencia con un Dios encarnado como el mismísimo Emperador Meiji era el máximo honor posible a un simple soldado. Nogi procedió a contar en detalle el Sitio de Port Arthur pero cuando llegó a la descripción de las trincheras y de los asaltos se quebró y se puso a llorar. Nogi pidió perdón por todas las vidas desperdiciadas y por segunda vez en su vida, pidió formalmente permiso para realizar el ritual del seppuku, el cual le fue formalmente denegado, pues un héroe como él debía seguir vivo, por lo menos mientras el Emperador Meiji estuviese vivo.
Nogi dedicó su fortuna a los hospitales encargados de los veteranos de guerra y a construir monumentos de por todo Japón en honor a los soldados muertos en la guerra. Su dolor fue genuino y en el barco de vuelta a Japón escribió el siguiente poema;
二〇三高地がいかに険峻であろうとも、
けっして、よじ登れないことはなかろう。
男児が、功名を立てようとする時は、
艱難に打ち勝たなければいけないことは覚悟の上である。
山は武器や兵士に覆われて、
もはや原形をたもたないほどだ。
万人がこの山を仰ぎ見るとき、その述懐することとわきあがる感慨は、
みなひとしく同じにちがいない、それが二〇三高地なのだ。
(Fuente: http://home.netcom.com/~kyamazak/lit/_Jpoet/nireisan.htm)
El Emperador Meiji había meditado detenidamente sobre cual habría de ser una recompensa a la altura de este General victorioso de una batalla imposible. Decidió nombrarlo director de un colegio, además de ennoblecerlo y cubrirlo de medallas.
Y así fue como en 1906 el General Conde Nogi Maresuke fue nombrado director del colegio Gakushūin (学習院) también conocido como el Colegio de los Pares pues estaba a cargo de la educación de los hijos de la aristocracia japonesa, incluyendo a los hijos del Emperador Meiji y especialmente a Hirohito (裕仁) quien después de su muerte pasaría a llamarse el Emperador Shōwa (昭和天皇). Con el tiempo el Gakushūin abriría sus puertas a los hijos de la poderosa burguesía económica y tendría entre sus alumnos a personajes tan destacados como a Mishima Yukio (三島 由紀夫) y a Ono Yōko (小野 洋子) sólo para nombrar algunos. Nogi ejercería como director del Gakushūin por seis años, es decir hasta su muerte.
El Gakushūin es el equivalente funcional del Instituto Nacional General José Miguel Carrera pues comparten la función de educar a los hijos de la aristocracia y prepararlos para gobernar. Son 16 los presidentes de Chile que fueron alumnos del Instituto Nacional a lo largo de la historia y es probable que la tendencia se mantenga en el futuro previsible. Otro alumno destacado del Instituto Nacional fue el General Manuel Jesús Baquedano González, quien habría de conducir al Ejército de Chile a la victoria en la Guerra del Pacífico (1879-1884) y terminar por tomar Lima.
Baquedano y Nogi fueron ambos guerreros, ganaron guerras muy significativas para sus respectivos países y ambos se caracterizaron por usar siempre la misma táctica simplista de la carga frontal, que tantos muertos japoneses y chilenos causaría. Pero allí terminan las similitudes. Baquedano nunca escribió poemas, no estudió en el extranjero, no pidió perdón por los muertos bajo su mando y nunca hizo clases de lo que sea. Las principales virtudes de Baquedano como general fueron las de carecer absolutamente de ambición personal y política sumado a su reconocida capacidad de imponer la disciplina entre sus subordinados. Justo lo necesario para ganar la guerra sin generar un peligroso caudillo militar, el mal endémico de las frágiles democracias de América Latina.
El desprecio por los estudios y la enseñanza que profesaba Baquedano fue común en la oficialidad chilena de la Guerra del Pacífico pues sólo el General Diego Dublé Almeyda, también alumno del Instituto Nacional, dictó alguna vez clase alguna, de matemáticas, y eso fue antes de la guerra. Sólo dos importantes oficiales estudiaron fuera de los precarios institutos castrenses de la época y obtuvieron títulos universitarios; el General José Antonio Villagrán Correas se tituló como Ingeniero Agrimensor y el Comandante Arturo Prat Chacón como Abogado, ambos en la Universidad de Chile.
El título de Abogado habría de costar caro a Arturo Prat pues le valió el desdén de sus compañeros de armas, llegando a ser tratado de "marino ilustrado" por el Capitán de Fragata Manuel Tomas Thomson Porto Mariño, lo que lo incitó a sugerir el cambio de mando que dejaría a Prat al mando de la corbeta «Esmeralda» durante el fatídico bloqueo a Iquique. Los chilenos reconoceremos aquí a un ejemplo más del "chaqueteo" que tanto nos caracteriza. El chaqueteo es básicamente esa envidia malsana de los logros personales y merecidos de nuestros amigos, conocidos y parientes. Es una lacra en Chile llegando el profesor Carlos Vignolo a hablar del "chaqueteo ambiental" en sus charlas sobre capital social.
Como los senderos del bushidō son misteriosos, Manuel Thomson habría de encontrar la muerte en la cubierta del monitor «Huascar» en el exacto mismo lugar en donde murió Prat, dejando sólo su espada clavada en la cubierta, pues su cuerpo fue completamente destrozado por el impacto directo de una granada de 500 libras del «Manco Cápac» durante un intercambio de artillería en el bloqueo de Arica.
El chaqueteo ambiental imperante no sólo es por los estudios y títulos profesionales sino que se extiende a los éxitos en todo tipo de ámbitos. Un ejemplo notorio fue la carrera temprana del Capitán de Fragata que habría de terminar como General en Jefe del Ejército en campaña, don Patricio Javier de los Dolores Lynch Solo de Zaldívar, también conocido como el Príncipe Rojo o como el Último Virrey del Perú. Su carrera militar partió normalmente, para la época, cuando a los 13 años es nombrado aspirante de guardiamarina y participa de la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana (1837-1839). Pero en febrero de 1840 se incorpora a la Royal Navy y participa de toda la Primera Guerra del Opio (1839-1842), con más de veinte combates a su haber, por cuya participación fue ascendido a Teniente y que aprovechó para aprender a hablar cantones. En Inglaterra se le consideraba uno de los mayores valores, por lo que les extrañó que en su país le tuvieran escaso aprecio, como se lo hizo ver el Almirante James Hillyar al presidente Federico Errázuriz Zañartu.
Al estallar la Guerra del Pacífico, Lynch solicitó un puesto en la escuadra, el que no obtuvo debido a la animadversión de sus colegas de armas, basado fundamentalmente en su estadía en el extranjero. Afortunadamente, sus capacidades no pasaron desapercibidas en el Ejército y se cambió de bando durante la Guerra del Pacífico, pasando Lynch a comandar la Expedición al Norte del Perú primero, después la Primera División chilena y terminó como Comandante en Jefe de Ejército de Ocupación chileno, quedando a cargo de la ciudad de Lima. Claro está que después de la Guerra tampoco se dedicó a enseñar ni a hacer clases de lo que sea.
Lynch, Baquedano y la gran mayoría de los jefes militares chilenos de la Guerra del Pacífico se dedicaron una vez de vuelta en el país a recibir honores, a ser elegidos diputados o senadores y en general a disfrutar de su fama y de la vida. Muchos participaron en un bando u otro de la Guerra Civil de 1891 sobre la repartija de los despojos Guerra del Pacífico.
De enseñar, de hacer clases, ni hablar. Tampoco de pedir perdón por los errores cometidos, como el General Conde Nogi Maresuke quien el mismo día de la muerte del Emperador Meiji en 1912 finalmente lograría su tan ansiado anhelo de realizar el ritual del seppuku, junto con su esposa, y no asistido.
Lamentable para Chile, pues podemos ver como el mismo Almirante de Flota Marqués Tōgō Heihachirō tomaría el lugar del General Conde Nogi Maresuke siendo el tutor del Príncipe Hirohito, el futuro Emperador Shōwa hasta 1924.
No puedo dejar de hacer la siguiente pregunta abierta, ¿cómo habría sido Chile si el General Manuel Baquedano hubiese vuelto de la Guerra del Pacífico a tomar el puesto de Director del colegio que lo formó, el Instituto Nacional? ¿Si el General Patricio Lynch se hubiese dedicado a enseñar cantones, o lo que esa, en la Universidad de Chile?
Los japoneses demoraron sólo 51 años en pasar de la edad media a la revolución industrial porque tienen una cultura orientada al profundo respeto del deber, al profundo respeto del saber y al profundo respeto del otro y de sus logros.
Japón y Chile no sólo están en los extremos opuestos del océano Pacífico sino que un océano cultural mucho más vasto los separa, y en ese océano los tsunami tecnológicos van del Japón a Chile.
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